Publicidad:
La Coctelera

El Rufián 2.0

la segunda época de un tiempo incierto en donde la heurística simula ser nuestra mejor amiga

27 Febrero 2006

ID-entidad AM(LO)arilla

NOTAS DE CAMPO.
*...aclaro, para evitar confusiones, que me considero un ateo en materia política -por lo menos todavía, aún me quedan unos meses para ver si eso cambia-...el presente es el testigo construido por un observador curioso, nada más...saludos*

El día de ayer me convencí de asistir al zócalo de mi querida Ciudad de México para PRESenciar el "mitin" político de Andrés Manuel López Obrador, “candidato de la esperanza” a la presidencia de la República. Si bien sus palabras eran predecibles, tenía curiosidad de escuchar a los rostros y corazones ESPERAnzados que llenarían la plaza pública más importante de nuestro país.
Desde infantes desconcertados hasta ancianos nostálgicos -cuya profunda mirada y agrietado rostro revelaban la ineludible condición que los arrojaba ese día a la Plaza de la Constitución-, gente de todas las edades abarrotaba aquel espacio milenario, testigo de tantos encuentros políticos a lo largo de la historia.
Todo comenzó en el metro cuando tomé asiento al lado de un viejo amable y su esposa. Por alguna extraña razón, no lo recuerdo muy bien (el calor era agobiante), comenzamos a charlar. Por la playera amarilla de la mujer, que tenía un retrato del candidato y la leyenda "Todos contigo, Andrés", supe que teníamos el mismo destino y comencé a indagar. Para tratar de generar un entorno ameno, mencioné la ‘tragedia de los mineros de Coahuila’. Hecho que Don Luís, después de escuchar mi escueta opinión, adjudicó a la “incompetencia de Fox y Abascal” para abordar las condiciones laborales en nuestro país. Aseguró que nuestro presidente debería de ser menos pardo e “influenciado”, "Es por eso que venimos a apoyar a López Obrador, al menos él hace algo por nosotros".
Don Luís, sorprendido ante la innovación de la cámara digital de mi padre -que había yo tomado "prestada" por la mañana-, se rehusó a ser fotografiado. Dijo que no estaba acostumbrado a ello, que mejor siguiéramos platicando. Sus zapatos, viejos como él, eran un poco grandes, sus manos y extremidades eran delgadas y largas al igual que sus facciones. Portaba una boina inglesa –que aseguró había comprado gracias a las ayudas del ‘Peje’- y llevaba una silla plegable que haría soportables las próximas horas.

Al llegar a nuestro objetivo y ver sus aproximados ochenta años luchar con la silla, ofrecí ayudarle hasta que encontraran algún lugar que les acomodara. Mientras subíamos las escaleras de salida comenzamos a escuchar el rumoreo masivo fruto de la expectativa y, frente a Palacio Nacional, vimos el escenario que recibiría al "pejelagarto". Caminamos hacia la derecha, en dirección del Templo Mayor y la catedral metropolitana, cuando de pronto Rosa, como se llamaba la mujer de Don Luís, quien no había pronunciado más que su nombre desde que me senté junto a ellos -no sé si por encontrarse frente a un extraño-, por fin se dirigió a mí y me dijo, "Aquí está bien 'mijo', eres muy amable". Armé la silla bajo un pequeño árbol y emprendí mi aventura.

Tomando en cuenta mi muy rebatible postura desafanada para con la política, me sentía ajeno a la muchedumbre –lo que para mi condición de observador era conveniente (por lo mismo este es un texto descriptivo, la crónica de lo que encontré al intentar identificar la identidad en común entre los asistentes)- y me dirigí hacia la parte oriente de la plaza, al otro extremo del escenario, cuando Ebrard subió a presentar al candidato a la presidencia.

“Con Obrador no más delincuencia”, decía el ex – procurador capitalino mientras después de cada pausa se escuchaban los aplausos de la muchedumbre. En las pantallas que se encontraban a los dos extremos de la tarima, se proyectaba la imagen de AMLO esperando su turno. La gente comenzaba a ondear sus banderas amarillas y se escuchaban porras para el candidato “Obrador, Obrador, Obrador…”. Después de una breve introducción de otro funcionario del PRD, el afamado tabasqueño toma posesión de los micrófonos. Pidió un minuto de silencio por los mineros –efectiva estrategia para comenzar una conversación, como lo comprobé con Don Luís- y por un accidente automovilístico “producto de la inconciencia” que había cobrado la vida de algunos allegados al partido.
"Qué dice", preguntaba una señora emocionada por la aparición de obrador. "De un accidente", contestó su esposo.
Acto seguido, el zócalo capitalino retumbó ante la ovación de las decenas de miles de simpatizantes que acudieron al zócalo. Comenzó presentando a Elena Poniatowska, quien se encontraba a su lado izquierdo.
Tras cada punto de su proyecto de nación venían chiflidos, aplausos, gritos, trompetas, estudiantinas y batucadas: “…no más inseguridad…(ovación)…no más tráfico de influencias…(ovación)…educación gratuita en todos los niveles…(ovación)…”. Tras hacer mención a la UNAM se escuchó un gran aplauso, mas tras la promesa de promover la investigación científica y el desarrollo tecnológico, haciendo referencia al IPN, se escuchó una gran ovación (lo que podría ser indicador de la cantidad de personas que pertenecía directa o indirectamente a este instituto).
Justo al frente del escenario me encontré con unos danzantes quienes, tras el aroma del copal, escuchaban atentos y alegres las palabras de ‘su candidato’. Sus plegarias iban dirigidas en Náhuatl al Sol Azteca, y sonaban su caracol como celebración ante las propuestas del “Señor Lopes Obrador”, como se leía en una cartulina sostenida por el ‘jefe’ (cuya jerarquía podía inferir por su penacho y su actitud y posición frente a los otros del grupo).

Me acerqué al que tocaba el tambor, quien en lugar de penacho llevaba una especie de paliacate y una visera amarilla de AMLO, y le pregunté cuál creía él que era la importancia de reconocer la autonomía indígena y sus lenguas. A lo cual respondió que “nosotros [se autonombraba indígena] buscamos que nos respeten. Representamos una importante parte de la historia de México y de la ciudad, exigimos que se cumplan nuestros derechos y respeten nuestras costumbres. Somos parte importante de la historia y Andrés Manuel lo sabe bien. Es por eso que lo apoyamos, él ve por todos, es el candidato del pueblo.”
A sabiendas de que aún encontrando personas de todo tipo y edad todos tenían algo en común, decidí buscar más opiniones sobre las razones por las cuales distintos asistentes habían acudido al lugar.

Primero me acerqué a un señor que vestía un elegante traje negro a rayas y un sombrero de copa. Portaba un gafete del PRD, aunque no logré distinguir más que la foto del peculiar individuo y el símbolo del partido debido a que portaba un chaleco de terciopelo. Su bigote, teñido de blanco, la brillantez de su piel y sus zapatos blancos, me remitían al presentador de la lucha libre. Ante mi primer pregunta, ¿cuál es su función en este evento? El individuo me contestó que él se encargaba de apoyar y difundir el “proyecto alternativo de nación”, invitando a las personas a asistir a reuniones del partido, con el objetivo, decía, “de comprometer a la gente con un proyecto político sólido, que bajo el mando de López Obrador sería sin duda exitoso.” Habló un poco sobre los distintos apoyos con los que cuenta su partido y aseguró: “no hay otro que Andrés Manuel, ya tenemos la victoria, el pueblo de México no aguanta más” –palabras que no mucho después el candidato reproduciría casi de la misma manera.

Para ese entonces el candidato de la “nueva izquierda”, como se le denomina a la propuesta del Partido de la Revolución Democrática, hablaba de que no permitiría ningún aumento al gas, gasolina o alimentos, ante lo que aclaró que es indispensable afianzar de la mayoría relativa en el Congreso para que así las iniciativas de ley pasen. Sin duda esta propuesta fue la más aplaudida por los asistentes –seguida por la ya mencionada del politécnico-, quienes asentían mientras el candidato los incitaba a votar por los contendientes del PRD a las cámaras de gobierno.

En seguida el candidato empezó con el ‘recalentado’ “queremos progreso pero con justicia…queremos la modernidad, pero desde abajo”. “Como decía Juárez:”, continuó el “pejelagarto” “Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”.

El Zócalo estaba prácticamente lleno, de los edificios de los alrededores salían rostros de extranjeros curiosos, de militantes que habían apartado algún lugar en un restaurante o un cuarto de hotel, convirtiéndose el zócalo en un fuerte perredista. Playera, banderas, globos y demás artículos con la fotografía o imagen de López Obrador (además de huaraches, gorditas o algún otro tentempié tentador) era los productos que se ofrecían entre la multitud.

Pregunté a una joven pareja, que aunque ninguno de los dos vestía de amarillo ondeaban banderas del PRD, qué creían ellos que Obrador podía ofrecer a los jóvenes. “Pues es muy sencillo”, se abalanzó la chica, “queremos un México justo e igualitario. Como estudiantes es muy importante contar con oportunidades de desarrollo, cuando salimos de la carrera no hay mucha oferta de trabajo y él [AMLO] está dispuesto a invertir en educación, se ha acercado a intelectuales como Elena, quien junto a la determinación que ha caracterizado al “peje”, seguro harán una buena labor en el gobierno”. Su novio asintió y dijo que “no podemos seguir igual que siempre, ni con la tiranía ni con la incompetencia, hay que darle una oportunidad al cambio.”
Después de un tiempo de merodear me encontré de nuevo con Don Luís, quien tuvo dificultades para reconocerme, y me preguntó qué me parecía. Le devolví la pregunta y, tras un minuto de silencio, tocando su boina, dijo: “Mira mano, cuando uno está tan viejo como yo, sólo puede esperar la muerte. Por ustedes, por su bien, ustedes que son el futuro de México, tomen la decisión correcta. No quieren vivir como nosotros.” Le pregunté cuál creía él que era la “opción correcta” a lo cual contestó: “Eso lo sabrán mejor ustedes que yo”.
Me despedí de él y me dirigí a un hombre que no se encontraba muy lejos de él, su pequeña hija estaba parada a su lado izquierdo y me miró desconcertada ante mi pregunta si podía tomarle una fotografía a la cartulina que sostenía su padre, cuyo texto se titulaba “PEJE OBRADOR”. Una jocosa rima provocó mi risa y, tras leerla y agradecer su amabilidad, me dirigí a la derecha, en donde cuatro individuos sostenían una manta larga que ilustraba una historieta titulada “PG MAN”, la historia de cómo López Obrador se volvió un superhéroe con habilidades sobrenaturales y comenzó su lucha por salvar al país del “Cartel Rojo” (liderado por “El Innombrable”) y de la “Mafia Azul” (consulten el cómic completo en www.pgman.com.mx, está muy chistoso -y tal vez alarmante, ja-).

Además, me encontré con la tradicional publicación “Machetearte” y otras tantas otras, como “Combate”, cuyo titular de portada es “Otra de Derbez” y el de contraportada “Tomando Café con Lenin”, en donde se exponen fotografías de personajes como el revolucionario cubano Camilo Cienfuegos.
Entre los asistentes se percibía un fuerte lazo hacia el candidato, quien provocó (al efectuar su tradicional firma de compromiso sobre las hojas que contenían su discurso) una ovación estridente que concluyó con su discurso. La identidad amarilla abarcaba niños, jóvenes, adultos, ancianos, estudiantes y sindicatos, bandas musicales, danzantes, y hasta perros, que con su presencia fortalecieron el “imaginario populachero” de lo que podría ser un ‘nuevo caudillo’ en la historia de nuestro país.

Tags: sociedad

servido por pablo 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

rajugo

rajugo dijo

Pablo, se ve que eres una persona llena de cualidades humanas; ojalá y sigas por ese camino y que esa actitud de tus interlocutores lleguen a lo más hondo de tu pensamiento y conciencia.

¿Estamos o no hartos de tanta inconsistencia de los gobernantes?

Creo sinceramente que los mexicanos debemos darnos otra oportunidad; y ve que no hablo a los partidos, tampoco a los candidatos, sino de nosotros como mexicanos.

Si el peje gana y no cumple como dice, a los tres años lo cambiamos y si hay delitos que perseguir pues que se le juzgue también por ese lado.

Saludos...

27 Febrero 2006 | 06:37 AM

Mane

Mane dijo

Estimado Pablo, el vínculo y la posibilidad existen en Internet. Visito tú página vía el anuncio en el foro de Cultura en Red.
Muchas felicidades, está muy bonito tu blog.

Mane

27 Febrero 2006 | 08:08 AM

Jade

Jade dijo

Interesantes las conversaciones sobre Narcotráfico y Periodismo.
Hace varias semanas terminé de leer el libro de Blancornelas donde narra sus experiencias en el combate contra el narcotráfico desde la profesión del periodismo.

Así pues, te convoco a que habites Cultura en Red creando tu propio Micrositio, ahí los proyectos son más visibles en la red que a través del experimento de un blog...ojalá te animes

5 Marzo 2006 | 07:44 AM

PMC

PMC dijo

Te felicito por lo extenso de tu repertorio y por las ganas que, me consta, le has hechado a todos estos BLOGS que has escrito. Me gustó mucho tu visión tan amplia de todos en tu viaje a TAJIN y también lo mismo en tu visita al mitin de MALO (ya sabes que opino).
Estoy orgulloso de ti y ojalá explotes esta facultad que tienes de escribir y conocer a tantas y diferentes gentes.
Seguiré muy atento los nuevos y viejos escritos que pongas.
PMC

5 Abril 2006 | 03:15 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de pablo

El Rufián 2.0

Mexico DF, México
ver perfil »
contacto »

    :::Pablo Martínez Zárate:::
    :::México DF:::
    :::Bienvenido a El Rufián 2.0, gracias por tu visita. Porfavor no dudes en dejar tus comentarios, pues es a partir de ellos que este espacio cobra sentido:::
  • La Tira de bit& byte

    ..::CULTURA EN RED.ORG::..

  • Locations of visitors to this page
  • Creative Commons License
    This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 License.
  • Artículos publicados en otros medios digitales:

    From Digg to the World

    vInCulaCión

    • Blogs México
    •  Bitacoras.com
    • Blogarama - The Blogs Directory

    Google

    Fotos

    pablo martinez todavía no ha subido ninguna foto.

    ¡Anímale a hacerlo!

    Buscar

    suscríbete

    Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

    ¿Qué es esto?

    Crea tu blog gratis en La Coctelera