Lo privado tomó el lugar de lo público, pero lo público permaneció en el mismo sitio, ¿entonces en dónde quedó lo privado?
Siempre ver a un grupo de músicos brillantes tomar el escenario será una experiencia inefable, no obstante después de un concierto, uno tiene la certeza de que algo fantástico ha tenido lugar. Espero que la música nunca se muera, incluso si todos nosotros nos quedamos en silencio.
Hoy me di cuenta de que en esta ciudad, que alberga a más de veinte millones y tiene cientos de kilómetros cuadrados de extensión, ya sólo viven los cuervos.