Internet, como hemos insistido, es un medio que posibilita trabajar en conjunto. Una de las iniciativas más loables que llevan a cabo algunas compañías es abrir sus licencias para que muchas personas puedan coolaborar con el desarrollo de software y beneficiarse de los frutos de la sinergia. Estas licencias -o no-licencias, como se prefiera-, mejor conocidas como GPL o General Public Licence, posibilitan que distintas mentes estén trabajando en los mismos proyectos, que los productos se desarrollen desde distintos vectores. Un ejemplo de ello es el sistema Linux, identificado por el pingüinito y que se distribuye bajo la GPL, permitiendo así que muchas personas trabajen sobre sus códigos para mejorar el producto.
Con este sistema operativo como base, existe Ubuntu. Ubuntu es una palabra africana que hace referencia a "humanidad para otros" o "yo soy quien soy por lo que todos somos". La iniciativa consiste en difundir un sistema operativo completamente gratis. Además, incluye el servicio a clientes para que uno se acerque a ellos cada vez que tenga dudas sobre el funcionamiento. Este proyecto ha desarrollado otras propuestas: Kubuntu (sistema amigable también gratuito) y EDUbuntu (un sistema operativo para utilizarse como plataforma en escuelas). Sin duda, estos ejemplos (más aquellos citados anteriormente) ejemplifican las posibilidades de generar sistemas abiertos de cooperación desde la red. Esperemos que iniciativas como estas sigan surgiendo, y sobre todo, que exista gente que les brinde su apoyo.